lunes, 17 de enero de 2011

Pausa durante el rodaje del Documental VILLA RAMADAS

Villa Ramadas o descubrir como el cariño es el mejor remedio.-
Cuando te encargan un trabajo, muchas veces no sabes la dimensión cogerá, y aunque desde hace tiempo he tenido la suerte de poder elegir los proyectos en los que me metía, jamás pensé que cuando conocí a José Luis Martínez iba a empaparme de algo invisible pero que cala en el interior de cualquiera que sea mínimamente receptivo.
Nos habían encargado la realización de un documental de cuatro capítulos sobre un lugar que desconocía, pero la sintonía y forma de explicarme el proyecto José Luis me pareció muy interesante. A medida que fuimos preparando el guion y la pauta de trabajo, me estaba enganchando de algo que justamente iba de todo lo contrario… VILLA RAMADAS un Centro en Portugal donde realizan tratamiento a diferentes adicciones; Drogas, Sexo, Alcohol, Compras, Depresiones, Trastornos Alimentarios…
El reto de dirigir un documental, me hacia ilusión y el planteamiento de disponer de testimonios reales, mas.
La duración de cada capitulo seria de 27 minutos, ya que durante el mes de Febrero se emitirán el Local Media País Vasco, (TeleBilbao, TeleVitoria y TeleDonostia) los sábados a las 19,30h y los Domingos a las 13,30h
Con estructura de documental , fuimos primero a Madrid para grabar testimonio de pacientes que ya habían pasado el tratamiento en Villa Ramadas.
Estaba fresco y con ganas. Willy coloca toda la parafernalia de micros, focos y contras para preservar la identidad de los testimonios, por que en algunos casos, son personas fácilmente reconocibles…
Empezamos con A. un abogado que con 60 años acaba de salir de su adicción a la cocaína. Nos habla de sus experiencia por mas de treinta y cinco minutos… muchas son las cosas que me iban dejando marca en sus respuestas, pero siguiendo el plan damos paso a Carlos, otro hombre de 42 años con un alto cargo ejecutivo que con serenidad y raspándome el alma cuenta su episodio, luego paso un joven del que citar su nombre podría dañar su carrera como deportista de elite, para sentarse en otra estancia del set de grabación que utilizamos una guapa chica que tras haber recorrido los mejores centros de tratamiento del mundo, con apenas 23 años y desde los 14 con trastornos alimenticios, narra que un día golpeo a su madre por un paquete de galletas. Estoy tocado, y casi según escribió esto me entraban ganas de llorar y como hay gente delante, no puedo…paro un poco.
Acabo de llorar durante menos de siete minutos pero que me quedado a gusto, quizás eso es lo que tenia que haber hecho el día que grabe los testimonios. Me viene a la cabeza lo guapa que era Alex…que así se llama. Había superado el tratamiento en Villa Ramadas y se proclamaba feliz. Ahora me rio… pero se me humedecen los ojos. Se marchaba a Suiza para estudiar hostelería…¡Que curiosidad, que contrariedad…!
Luego vino Esther que con sobriedad, firmeza…me hablaba de sus vidas pasadas, como las de una extraña que no la pertenece.
Vino el descanso necesitado y paramos para comer.
Con las fuerzas aparentemente repuestas, mientras esperamos la llegada de nuevos testimonios, caemos rendidos ( nos habíamos levantado a las 5,30h) en un sofá que nos cobija.
Llegan Natxo y Germán… que decir... me cuesta sacar las palabras aunque sea para plasmarlas en esta nota. Historias muy duras, de personas que han deambulado por la vida. Adictos a la adicción, y conscientes como dicen ellos que NUNCA se curaran… siempre serán adictos. Podrán dejar de consumir, pero siempre serán personas adictas. Supongo que no hace falta decir que todos los testimonios que fuimos grabando, se iban "grabando" en mi cabeza. También en la de Willy que con lo reservado que es, dijo.- jooo esto es la hostia… Llego a decir que era de los filmaciones mas interesantes que habíamos grabado. Ciertamente lo era.
Lo que me gusta de la vida, es esto…que me sorprenda, aunque sea arañándome el alma. Me dejo sorprendido todo lo que había visto, me dejo agotado y luego me di cuenta que el mal cuerpo que tenia al embarcar rumbo a Lisboa no era la tortilla que Laura, la madre de José Luis nos había preparado… era todo lo que me había "tragado"
Pero con el escepticismo lógico que acudí a la filmación de un Documental sobre un Centro de Adicciones, iba cediendo y al escuchar, no con los ojos y nos con los oídos, todo lo que me estaban contando. Por momentos se me escapo la frase de…"me voy a convertir en adicto para probar los efectos de Villa Ramada"
La Alerta aérea justo finalizaba y el retraso en llegar a Lisboa, fue de una hora con todo el cansancio que eso suponía.
En Lisboa una Furgoneta con Alex, nos espera para recoger el material y en apenas una hora llegamos al Hotel que albergo nuestros sueños y algún ronquido seguro.
No pegue ojo en todo la noche y el mal estar del estomago me obligo a ver televisión y escuchar radio portuguesa. Lo dulce y liquido de su habla consiguieron que alguna cabezadita echara, pero me levante reventado.
Llene la bañera y durante unos minutos me intente relajar. Apenas tenia hambre, pero acudí al comedor para encontrarme con Willy y José Luis que comían a papo abierto, mientras yo, me entristecía con una manzanilla. ( Todo se por mi dieta y los seis kilos que quiero perder )
Joao Augusto responsable de admisiones de Villa Ramada, nos recoge y nos acerca hasta una de las Unidades Terapéuticas que con aspecto de Villa Residencial; Piscina y muy bien situada en el monte con preciosas vistas, tiene cabida para doce personas que habitan y conviven para tratarse de sus adicciones.
Los excelentes resultados de recuperación de los pacientes que ha pasado por Villa Ramadas, me sorprenden, pero a medida que voy conociendo al equipo de personas que forman el Staff de Villa Ramadas, me doy cuenta, que el éxito de su terapia, esta en el cariño y amor que ponen cada una de las personas en hacer las cosas. Grabamos con Joao y nos habla de todas las nacionalidades que han pasado por el centro, luego Ana, Catarina, Sandra, Ana, Alex e Isabel que aun siendo una de las psicólogas, convivio durante 20 años con su marido alcohólico.
No tiene formulas mágicas, para combatir las adicciones de sus pacientes; solo un método claro y el compromiso de querer salir de ese mundo.
Personas adictas a los refrescos de cola, personas obsesivas que necesitan lavarse las manos cada vez que hacen algo y una variada lista de Adiciones que capitaneadas por el Doctor Eduardo da Silva, hacen de Villa Ramadas una esperanza para la desesperación. El doctor es un líder, un hombre integro que haciendo un homenaje a su madre puso el nombre de su apellido al proyecto…RAMADAS. Para que el padre no se enfadara, inauguro el centro hace 10 años un 14 de septiembre que es cuando su padre cumple años.
El Doctor Eduardo, inspira confianza, guía, sugiere, pero sobre todo y a medida que pasa el tiempo, abraza, toca, ríe y se muestra como esa persona que pone su conocimiento y experiencia al servicio de quienes lo necesitan. Me gusto, me convenció y me lo creí.
Una entrevista de cerca de una hora donde alguna de las preguntas le desconcertaban; le hable que de chaval para ganarme unos duros en veranos, trabajaba en una pescadería y que por mucho que me lavaba, no conseguía quitar el olor de pescado. ¿Cómo quita usted el olor a pescado? .- ¿eh? Y al fondo Isabel de Pedro, una de la psicólogas ríe…
Nos hemos acercado hasta otra localización, junto a la playa. Mas que una casa es un chalet, grande con amplio jardín, y todo tipo de "comodidades" Pero el doctor Da Silva, me insiste que aquí no viene de vacaciones y que es un tratamiento muy exigente, que no todo el mundo puedo realizar.
El precio es de 3500€ al mes y una estancia mínima para un tratamiento es de seis meses, aunque hay gente que acaba antes y otros que necesitan mas tiempo. Cada diez pacientes y para las personas que no tienen recursos, entre uno de manera gratuita, aunque también tienen flexibilidad.
Mas de 600 personas de 18 países distintos han pasado por Villa Ramadas y un 80% de éxito son los datos que en la conversación con Joao Augusto y José Luis Martínez, responsable de Villa Ramadas en España, aportan en los testimonios de este documental que en su fase de grabación me esta dejando tocado.
Acabamos la jornada antes de los previsto; en Portugal se come a las 12,30 y se cena a las 19,30h. Así que, en plan estrella pedí que me llevaran a un restaurante donde pudieran ponerme una sopita y una tortilla francesa. Fuimos todo el equipo a Leiria, donde tienen las oficinas centrales y junto a ellas una popular taberna que con guisos caseros me pusieron una rica sopa, que calmo mi estomago alterado.
Literalmente rotos… directos al hotel y como un señor, dormí, soñé y me desperté justo a la hora para pegarme un opíparo desayuno en el buffet del hotel.
Ultima jornada de grabación y empezando por visita en Alcobaca para grabar recursos, subimos a la tercera unidad de tratamiento que disponen y nos encontramos con una gran casona, rodeada de naranjos, y jardines, que en una de sus esquinas podemos ver una especie de esculturas donde los pacientes, entierran su pasado, queman sus papeles e inscriben la fecha en la que ingresaron y el día que salieron. Todo es muy emotivo, los sentimientos están ha flor de piel en cada rincón de Villa Ramadas.
El testimonio de personas afectadas y el de los terapeutas con el Dr. Eduardo da Silva, trasmiten amor con firmeza, cariño con rigor, dulzura sin empalagar y mucho afecto.
Antes de marcharme, y terminadas las presentaciones con José Luis Martínez, el artífice un poco del proyecto, el Dr. Da Silva me presento a los pacientes que están allí; algunos llevaban poco días, otros estaba a punto de salir, pero a todos, se les veía ilusionados, nadie se resignaba.
Ha sido sin duda, hasta el momento, una de las experiencias mas emocionales que he vivido y aunque eche mucho en falta a mis hijas, me sentí como en mi casa, por lo cómodo que me hicieron sentirme.
Ahora hemos hecho una cuarta parte del trabajo y estamos muy contentos por todo el material, queda renderizar, editar y montar, pero con la sensación que me quedo con una muy buena sensación.
Agradecimiento especialmente a José Luis Martínez, por la sensibilidad con que nos trato, a Joao por aceptar OPEN MIND, y sus 5ESES, a Isabel por "emborracharse" conmigo de experiencias, a Sandra, Vanesa, Caterina y Ana que sin ellas, hubiera parecido el rodaje una oficina inmobiliaria, a todos los testimonios que desde el anonimato se desnudaron ante mi.
A Güilli, por entenderme y por ultimo al gran Dr. Eduardo da Silva, al que regalare mi chaqueta si viene a Bilbao. Muchas gracias, no os hacéis idea lo que me habéis enseñado durante estos días. Gracias y hasta pronto.
www.jabiercalle.com

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